Vacunas voluntarias u obligatorias

¿Me pueden obligar a vacunar a mi hijo si no quiero?

Publicado: 12 Febrero 2019

El tema de la vacunación últimamente está en boca de todos, especialmente por la creciente moda de no vacunar a los hijos. El otro día en el despacho me hicieron una consulta al respecto y tras investigar un poco me ha parecido interesante escribiros el siguiente artículo.

¿Si tengo la custodia exclusiva de mis hijos, puedo decidir no vacunarlos?

En primer lugar debemos aclarar que la decisión de vacunar o no a los hijos es una cuestión de salud, y cómo tal afecta a la patria potestad. La patria potestad comprende todas aquellas decisiones que los padres deben tomar sobre sus hijos menores no emancipados en cuanto afectan a su salud, educación, formación y patrimonio.

Por regla general, la patria potestad, a pesar de estar los padres separados o divorciados, se ejerce de forma conjunta, por tanto deberá mediar acuerdo entre ambos progenitores para decidir si se vacuna o no a los hijos.

¿Y si no nos ponemos de acuerdo?

Cualquiera de los dos progenitores deberá acudir al Juez para que determine cuál es la mejor decisión en beneficio del menor.


ANALICEMOS UNA SENTENCIA AL RESPECTO:

Me parece muy interesante comentar una reciente sentencia de la Audiencia Provincial de Pontevedra que estima la petición de un padre de vacunar a sus hijos menores, aunque la madre se oponía a ello aún siendo ésta quien ostentaba la custodia de los menores.

Como veis, al tratarse de una cuestión de patria potestad es indistinto quién ostente la custodia de los hijos, el juez debe aplicar el principio de prioridad del interés del menor sobre la decisión que puede tener uno de sus progenitores, como es el caso de la vacunación.

Ante la decisión del Juez de priorizar la voluntad del padre en el tema de la vacunación, la madre de los menores recurrió dicha decisión alegando que no se ha tenido en cuenta el interés superior de los menores, que ambos progenitores adoptaron de mutuo acuerdo la decisión de no vacunar a sus hijos y que la vacunación en España es voluntaria.

No obstante, la Audiencia Provincial de Pontevedra en un auto de 22/07/2019, en una motivación muy completa, indica que "nos encontramos ante una materia en la que es criterio primordial el del favor filii o interés superior del hijo, por lo que los Tribunales deben tratar de indagar cuál es el verdadero interés del menor, aquello que le resultará más beneficioso, no sólo a corto plazo, sino en el futuro. Así el artículo 2.1 de la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor declara que "todo menor tiene derecho a que su interés superior sea valorado y considerado como primordial en todas las acciones y decisiones que le conciernan, tanto en el ámbito público como privado. En la aplicación de la presente ley y demás normas que le afecten, así como en las medidas concernientes a los menores que adopten las instituciones, públicas o privadas, los Tribunales, o los órganos legislativos primarán el interés superior de los mismos sobre cualquier otro interés legítimo que pudiera concurrir".

Se destaca en el auto que el interés del menor debe prevalecer sobre cualquier otro interés en juego, y continua diciendo que "Según la observación general nº 14 (2013) del Comité de los derechos del niño en al ámbito de las Naciones Unidas, el interés superior del niño tiene tres dimensiones:

  • Un derecho sustantivo: el derecho del niño a que su interés superior sea una consideración primordial que se evalúe y tenga en cuenta al sopesar distintos intereses para tomar una decisión sobre una cuestión debatida, y la garantía de que ese derecho se pondrá en práctica siempre que se tenga que adoptar una decisión que afecte a un niño, a un grupo de niños concreto o genérico o a los niños en general. El artículo 3, párrafo 1, establece una obligación intrínseca para los Estados, es de aplicación directa y puede invocarse ante los tribunales.
  • Un principio jurídico interpretativo fundamental: si una disposición jurídica admite más de una interpretación, se elegirá la interpretación que satisfaga de manera más efectiva el interés superior del niño.
  • Una norma de procedimiento: siempre que se tenga que tomar una decisión que afecte a un niño en concreto, a un grupo de niños concreto o a los niños en general, el proceso de adopción de decisiones deberá incluir una estimación de las posibles repercusiones (positivas o negativas) de la decisión en el niño o los niños interesados. La evaluación y determinación del interés superior del niño requieren garantías procesales.

Hasta tal punto se contempla ese interés que la jurisprudencia constitucional, dada la importancia de los intereses de orden personal y familiar de los menores, ha admitido la existencia de un menor rigor formal en este tipo de procesos, admitiendo que las medidas que les afecten se fijen en interés de ellos, incluso con independencia de lo pedido por las partes en litigio (STC 10 diciembre 1984).

Se trata pues en el presente caso de valorar qué puede resultar más beneficioso para los menores. Por ello en la sentencia que comentamos no se discute el derecho de los progenitores a defender las creencias que estimen oportunas o el sistema de educación y vida de sus hijos que consideren más adecuado, siempre y cuando no resulte perjudicial para los mismos.

Podemos leer en dicha sentencia que "En el tema de la vacunación de los menores nos encontramos ante una cuestión que está resultando controvertida últimamente. Ciertamente en España no existe la obligación de vacunar, sí hay un calendario de vacunación que puede variar de una comunidad autónoma a otra y que es una simple recomendación, por lo que la decisión final sobre si vacunar o no a los hijos corresponde a sus padres, pero en este caso se plantea la discrepancia sobre esta cuestión entre ambos progenitores aun cuando inicialmente la misma pudiera no haber existido- lo que lleva al planteamiento del presente procedimiento judicial".

En materia de Inmunización, Vacunas y Productos Biológicos la OMS aprobó un Plan de acción mundial sobre vacunas 2011- 2020. El Plan de Acción Mundial sobre Vacunas (GVAP por sus siglas en inglés) es un marco que ha sido aprobado en mayo de 2012 por la Asamblea Mundial de la Salud para alcanzar los objetivos de la visión del Decenio de las Vacunas de hacer accesible la inmunización universal. Se señala en el plan que la misión indicada en el GVAP es sencilla: Mejorar la salud mediante la ampliación más allá de 2020 de todos los beneficios de la inmunización a todas las personas, independientemente de su lugar de nacimiento, quiénes son o dónde viven. La OMS llega a dicha conclusión al declarar que "Hay evidencia contundente que demuestra los beneficios de la inmunización como una de las intervenciones sanitarias más exitosas y rentables conocidas".

Por todo ello, la sentencia finalmente estima que, no solo no se ha acreditado desde el punto de vista médico que las vacunas causen perjuicio para la salud, sino que, por el contrario, la mayoría de los estudios científicos sobre la materia llevan a concluir que los beneficios de las vacunas son innegables tanto a nivel individual como poblacional. Por lo que finalmente se adopta la decisión de vacunar a los menores a pesar de que la madre no esté conforme con ello, pues sería más beneficioso para los menores que el hecho de no vacunarlos.

Si deseas más información o no sabes si alguna cuestión controvertida forma parte o no de la patria potestad y quieres resolverlo puedes contactar con nosotros mediante el formulario que verás a continuación.

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